Estados
Trending

Confirman casos de gusano barrenador en Puebla; crece alerta en Sierra Negra

La presencia del gusano barrenador del ganado ha sido confirmada en tres municipios del estado de Puebla, encendiendo las alertas sanitarias, especialmente en la región de la Sierra Negra. El brote más reciente se localizó en Tlacotepec de Porfirio Díaz, donde se reportaron al menos cuatro animales afectados, lo que ha generado preocupación por una posible expansión del parásito.

De acuerdo con el más reciente boletín de la Comisión México–Estados Unidos para la Prevención de la Fiebre Aftosa y otras Enfermedades Exóticas de los Animales (CPA), se identificaron cinco casos adicionales: cuatro en San Sebastián Tlacotepec y uno más en el municipio de Molcaxac.

El gusano barrenador ataca cuando la mosca adulta deposita sus huevos en heridas abiertas o en mucosas. Las larvas que emergen invaden el tejido vivo, profundizando las lesiones, provocando infecciones severas y un intenso dolor en los animales. En casos graves, estas infecciones pueden resultar letales si no se atienden a tiempo.

Los síntomas incluyen fiebre recurrente, pérdida de peso y, en algunos casos, daño irreversible en órganos internos. Este problema sanitario también tiene un fuerte impacto económico, ya que los productores deben afrontar altos costos en tratamientos veterinarios y reposición de animales.

Entre el 21 de noviembre de 2024 y el 13 de septiembre de 2025, México ha registrado 6 mil 703 casos de gusano barrenador del ganado. La semana epidemiológica número 34 fue la más crítica, con 400 casos en siete días.

Del total acumulado:

  • 5,258 casos corresponden a bovinos
  • 636 a caninos
  • 328 a equinos
  • 303 a porcinos
  • 146 a ovinos
  • 15 a caprinos
  • 7 a felinos
  • 6 a aves de corral
  • 2 a animales en cautiverio
  • 2 a aves silvestres

Este repunte representa un reto para entidades como Puebla, donde la ganadería es una actividad económica clave. La propagación del gusano barrenador afecta directamente la productividad y pone en riesgo los ingresos de las comunidades rurales.

Aunque México logró reducir significativamente los brotes durante décadas anteriores mediante campañas sanitarias y control biológico —incluyendo la liberación de insectos estériles—, el resurgimiento actual revela rezagos en algunas regiones y la necesidad de fortalecer la vigilancia epidemiológica.

Pese al escenario preocupante, en Puebla aún no se han impuesto restricciones a los productores, pero se han reforzado las acciones de monitoreo, aislamiento y tratamiento, en coordinación con autoridades federales. No obstante, factores como la movilidad regional del ganado dificultan frenar el avance del parásito.

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to top button