
Un grave accidente ocurrió este miércoles en Lisboa cuando el funicular del Elevador de la Gloria descarriló, causando la muerte de al menos 15 personas y dejando 18 heridos, cinco de ellos en estado grave, según informaron las autoridades locales.
El incidente se produjo minutos después de las 18:00 horas (hora local, 17:00 horas peninsular española) debido a un cable que se encontraba suelto, provocando la pérdida de control del vehículo. En respuesta, los Bomberos desplegaron más de 20 vehículos terrestres y 62 efectivos para atender la emergencia, mientras que la Policía Judicial inició una investigación para esclarecer los hechos.
Un portavoz del Instituto Nacional de Emergencia Médica indicó que, entre los heridos, 13 presentan lesiones leves, incluyendo un menor de edad y una mujer surcoreana.
El Presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, expresó su profundo pesar por la tragedia: “lamentó profundamente el accidente ocurrido esta tarde, en particular las víctimas mortales y los heridos graves, así como los numerosos heridos leves”. En un comunicado oficial añadió sus “condolencias y solidaridad con las familias afectadas por esta tragedia” y señaló que “espera que las autoridades competentes esclarezcan rápidamente el incidente”.
El Gobierno portugués, encabezado por el Primer Ministro Luís Montenegro, también manifestó su consternación y solidaridad, informando que han seguido “desde el principio la situación y la respuesta de los diversos equipos de emergencias y fuerzas de seguridad, a quienes se les ha dado instrucciones para que brinden todo el apoyo necesario”. Además, aclararon que “se mantiene un constante contacto y estrecha coordinación con el Ayuntamiento. Dado que la prioridad inmediata es ayudar a las víctimas, las autoridades competentes realizarán las investigaciones necesarias a su debido tiempo para determinar las causas de este lamentable accidente”.
Por su parte, el Alcalde de Lisboa, Carlos Moedas, declaró: “Lisboa está de luto” y calificó el suceso como “un momento trágico” para la ciudad. “Lamento profundamente las vidas perdidas y todo el sufrimiento causado. En este momento, lo que importa es actuar: apoyar a las familias, atender a los heridos y brindar todo lo necesario a las autoridades sobre el terreno”, afirmó.
En cuanto a las condiciones del funicular, la empresa encargada de su gestión, Carris, garantizó que los trabajos de mantenimiento y reparación del Elevador de la Gloria se han realizado conforme a las normas vigentes para asegurar su funcionamiento óptimo. El mantenimiento general, que se realiza cada cuatro años, se llevó a cabo por última vez en 2022, y las reparaciones provisionales, que se realizan cada dos años, se hicieron el año pasado, en 2024.
El Elevador de la Gloria, con capacidad para 43 personas, es una atracción turística muy popular en Lisboa. El último descarrilamiento registrado ocurrió en mayo de 2018, lo que provocó la paralización del servicio durante un mes, aunque sin heridos en aquella ocasión.



