
El estado de Chihuahua atraviesa un momento delicado en materia de salud pública, al concentrar la mayoría de los casos de sarampión registrados en el país. De acuerdo con los reportes más recientes, en la entidad se han detectado más de 4,000 contagios y se han confirmado 16 de las 17 muertes relacionadas con la enfermedad a nivel nacional.
Ante la magnitud de este escenario, la Secretaría de Salud federal ha reforzado su estrategia de vacunación, ampliando la cobertura hacia personas de hasta 40 años de edad. Hasta ahora, se estima que Chihuahua ha logrado inmunizar al 81 % de la población objetivo con las dos dosis requeridas, aunque la meta es alcanzar el 95 % para frenar la propagación del virus y garantizar una protección colectiva.
Además de la vacunación masiva, se han implementado cercos sanitarios en comunidades con mayor número de casos, principalmente en regiones agrícolas. En estas zonas, la enfermedad ha tenido un impacto adicional, ya que ha interrumpido las labores de jornaleros que dependen del trabajo en el campo, afectando la vida económica y social de varias familias.
Las autoridades federales han advertido que los próximos dos meses serán cruciales: el objetivo es detener el brote a más tardar en noviembre. Mientras tanto, se intensificarán las brigadas de salud y las campañas informativas para garantizar que la población acuda a completar su esquema de vacunación.



