Último informe de Norma Lucía Piña al frente de la SCJN se realiza en medio de ausencias

En una sesión solemne realizada este martes, la ministra presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Norma Lucía Piña Hernández, presentó su informe final de labores y clausuró una etapa histórica de 30 años del Poder Judicial de la Federación (PJF). La ceremonia estuvo marcada por la ausencia notable de varios ministros, consejeros electorales y miembros de la Judicatura.
Durante su discurso, Piña Hernández denunció que la judicatura enfrentó en los últimos años un clima de calumnias, desinformación y agresiones. Sin embargo, aseguró que, a pesar de estas adversidades, el Poder Judicial cumplió con su misión de impartir justicia.
“Durante los últimos dos años y medio la judicatura siguió trabajando sin descanso en un marco de condiciones de adversidad sin precedentes, bajo el asedio, a pesar de las calumnias, a la desinformación y a la agresión, sostuvimos con firmeza los pilares de la Constitución. No respondimos con estridencias, respondimos con sentencias”, afirmó.
La ministra presidenta también recordó que, aunque la mayoría de los ministros se opusieron a la reforma judicial que les obliga a dejar el cargo el próximo 31 de agosto, el Poder Judicial evitó la confrontación y prefirió mantener el diálogo y el respeto a la ley. “Nunca (optó) a la confrontación, apelamos a la razón, al diálogo y al derecho, que es la manera que las sociedades han desarrollado para resolver sus problemas y diferencias con justicia, respeto y objetividad”, destacó.
Piña Hernández subrayó que la independencia judicial no es solo un título, sino un principio que se debe ejercer, y agradeció a todos los integrantes del Poder Judicial —ministros, magistrados, jueces y personal— por su contribución en la emisión de resoluciones que fortalecieron los derechos y el equilibrio de poderes.
Además, recordó que la certeza jurídica es fundamental para la vida democrática, pues brinda confianza a la ciudadanía al garantizar que la fuerza del Estado se somete a la ley y protege la dignidad humana.
Finalmente, cerró su intervención con un llamado a la continuidad en la misión del Poder Judicial, inspirándose en los ideales de Morelos: “hoy tan sólo concluyó una etapa, no la misión”, dijo, y agregó que “todo aquel que se queje con justicia tenga un tribunal que lo escuche, lo ampare y lo defienda frente al abuso del poder”.



