
La presidenta Claudia Sheinbaum destacó que, pese a los deseos de la oposición, México salió beneficiado del diálogo con Estados Unidos. Aseguró que los 90 días de negociación fueron cruciales para la construcción de un acuerdo arancelario sostenible y de largo plazo. “México ganó”, afirmó Sheinbaum, aludiendo a los logros conseguidos durante los tres meses de conversaciones.
La mandataria hizo énfasis en que, a pesar de los intentos de algunos sectores de la oposición por ver fracasar el proceso, el gobierno mexicano logró mantener sus principios. “La oposición hubiese querido que Estados Unidos aumentara los aranceles, para tener una narrativa de fracaso y de crítica al gobierno”, apuntó Sheinbaum, quien también cuestionó las acciones de ciertos líderes opositores.
En particular, acusó al presidente del PRI, Alejandro Moreno, de actuar como un “vendepatrias” debido a sus recientes viajes a Estados Unidos y sus denuncias contra el gobierno mexicano. “Un personaje de malísima fama, con escándalos de corrupción, que va a Estados Unidos a mentir sobre México”, dijo Sheinbaum, dejando clara su postura sobre la postura del PRI en este conflicto.
Sheinbaum también mencionó a los senadores del PAN, criticando su actitud en sus intentos de “hablar mal de México” fuera del país, en un contexto de adversidad internacional. “Para ellos, no importa que afecten al pueblo, lo que quieren es que le vaya mal al gobierno”, subrayó.
La presidenta reconoció que la situación internacional es compleja, ya que el presidente de Estados Unidos, electo por su pueblo, ha decidido modificar el esquema comercial que regía las relaciones internacionales hasta principios de 2025. Sin embargo, Sheinbaum destacó que el gobierno mexicano ha buscado no confrontarse y ha defendido sus principios durante todo el proceso.
Aunque admitió que existen afectaciones, como el arancel del 50 por ciento al acero y aluminio, Sheinbaum recalcó que los impactos de los aranceles son limitados. “Menores en el sector automotriz, debido a descuentos por la fabricación de partes en Estados Unidos, México y Canadá”, explicó. A pesar de estos desafíos, la presidenta destacó los beneficios del acuerdo, subrayando que una gran parte de las mercancías siguen manteniendo cero arancel y se preservan las ventajas del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC).
Además, Sheinbaum defendió la estrategia de su gobierno, asegurando que, con “cabeza fría”, han logrado una buena relación con Estados Unidos sin ceder en lo esencial. A pesar de las críticas de ciertos medios, que no reconocen los logros alcanzados, la mandataria confía en el respaldo popular. “El apoyo es muy alto, porque no hemos traicionado al pueblo. La economía mexicana sigue adelante con un crecimiento del 0.7 por ciento, uno de los más altos entre muchos países. Nuestro Plan México sigue fortaleciendo el mercado interno y buscando diversificar los mercados más allá de Estados Unidos”, concluyó.



