
La presidenta de Perú, Dina Boluarte, firmó un decreto para duplicar su salario, lo que ha generado una fuerte polémica social. A partir de ahora, la mandataria pasará de ganar 16 mil soles mensuales (aproximadamente 4,500 dólares) a 35 mil 500 soles (alrededor de 10 mil dólares), en un contexto marcado por el bajo respaldo ciudadano hacia su gestión.
De acuerdo con una encuesta de Datum Internacional, la aprobación de Boluarte se encuentra en un mínimo histórico de apenas 3%. A pesar de ello, el ministro de Economía, Raúl Pérez Reyes, defendió la medida, argumentando que el incremento salarial busca “equipararlo al de otros 11 jefes de Estado de América Latina”.
“De esos 12 países, el sueldo de la actual presidenta ocupaba el puesto número 11”, aseguró, señalando que solo superaba al del mandatario boliviano. El ministro explicó que se calculó el promedio regional de los salarios presidenciales, lo que arrojó una cifra estimada de 37 mil 700 soles (10 mil 600 dólares).
Aunque Pérez Reyes no precisó a qué países se refiere el análisis, un artículo de Deutsche Welle publicado en marzo de 2024 incluyó un listado de sueldos presidenciales en Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Panamá y Uruguay. Perú no figuraba en dicha lista.
Según el funcionario, la comparación tomó en cuenta el ingreso de altos funcionarios del Poder Ejecutivo y se ajustó por paridad del poder adquisitivo: “En función de esta comparación, en dólares corregido por paridad de poder adquisitivo y conjuntamente tomando en cuenta los ingresos más altos en el Poder Ejecutivo –básicamente ministros y viceministros– se hizo una proyección de lo que sería el puesto que debería ocupar alguien encima de un ministro, que en este caso sería la presidenta de la República”.
Actualmente, el nuevo sueldo de Boluarte representa casi 35 veces el salario mínimo del país, que es de 1,025 soles (288 dólares). Esto desató una ola de indignación en redes sociales, donde el aumento fue calificado como “escandaloso” e “indigno”. En medio del descontento popular, usuarios recordaron su visita a Arequipa, donde su vehículo fue apedreado y le arrojaron huevos.
Boluarte no fue electa mediante votación popular. Llegó al cargo en diciembre de 2022, tras la destitución del entonces presidente Pedro Castillo, en su calidad de vicepresidenta. Desde entonces, su administración ha enfrentado múltiples cuestionamientos, entre ellos presuntas omisiones en la declaración de regalos de lujo y señalamientos por no nombrar a un interino mientras se sometía a una cirugía estética.
Aunque la mandataria ha negado irregularidades, sus índices de aprobación continúan cayendo frente a una población cada vez más crítica por lo que perciben como falta de capacidad para frenar el crecimiento de la delincuencia.



