
Al menos 14 personas murieron tras una serie de bombardeos ejecutados por el ejército de Israel en el sur de Líbano, a pesar del alto el fuego vigente. Los ataques incluyeron además una orden de evacuación para siete localidades ubicadas más allá de la denominada “zona de amortiguación”, previamente ocupada antes del acuerdo de cese de hostilidades que, según autoridades libanesas, no ha sido respetado.
La ofensiva aérea impactó zonas como Kfar Tibnit y aldeas fronterizas, especialmente Zawtar al Sharqiyah, donde fallecieron dos niños y dos mujeres. En total, 37 personas resultaron heridas. En esa misma localidad también fueron destruidos dos lugares de culto musulmán.
En Burj Qalauiyé, tres rescatistas sufrieron lesiones leves durante los ataques, que se extendieron a otras comunidades como Safad el Batij, Frun, Deir Antar, Tulín y Nabatiyé el Fauqa.
De acuerdo con el Ministerio de Sanidad libanés, entre el 2 de marzo y el 26 de abril se han registrado 2 mil 509 muertos y 7 mil 755 heridos como consecuencia de los ataques israelíes.
Paralelamente, el ejército israelí ordenó la evacuación de siete municipios al norte del río Litani, lo que provocó el desplazamiento de cientos de habitantes ante el temor de nuevos bombardeos. El portavoz militar Avichai Adrai emitió el siguiente mensaje:
“Advertencia urgente a los residentes de Líbano en las localidades de Mefdún, Shukin, Yahmar, Arnún, Zautar al Sharqiya, Zautar al Gharbiya y Kefar Tibnit. Ante la violación del acuerdo de alto el fuego por parte de Hezbollah, las Fuerzas de Defensa de Israel se ven obligadas a actuar con contundencia”.
En respuesta, Israel también acusó que un dron de Hezbollah provocó la muerte del sargento Idan Fooks, de 19 años, además de dejar cinco soldados heridos en el sur del Líbano. Cuatro de ellos presentan lesiones graves, uno está en condición moderada y otro con heridas leves.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, señaló que Hezbollah ha contribuido al colapso del acuerdo de alto el fuego y defendió las acciones de su gobierno, afirmando:
“Hay que entender que las violaciones de Hezbollah están, en la práctica, desmantelando el alto el fuego”.
Asimismo, aseguró que Israel actúa conforme a los acuerdos establecidos con Estados Unidos y Líbano, y que mantiene “libertad de acción” para responder a amenazas y prevenir riesgos inmediatos.
En contraste, Hezbollah rechazó las acusaciones y sostuvo que sus acciones responden a la conducta militar de Israel. El grupo afirmó:
“Los ataques del grupo contra objetivos israelíes en el sur de Líbano y el norte de Israel constituyen “una respuesta legítima a las continuas violaciones del cese el fuego por parte del enemigo desde el primer día del anuncio de la tregua temporal””.
Además, agregó:
“Hezbollah afirma clara y firmemente que las continuas violaciones del cese el fuego por parte del enemigo (…) y, sobre todo, su continua ocupación del territorio libanés y las violaciones de su soberanía recibirán una respuesta”.
El intercambio de acusaciones ocurre en medio de una tregua pactada originalmente en octubre de 2025, la cual ha enfrentado múltiples tensiones y señalamientos de incumplimiento por ambas partes, en un contexto de violencia que se intensificó tras el conflicto entre Israel y Gaza.



