
El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la imposición de aranceles a cerca de 60 países, estableciendo un impuesto general del 10% y otros “recíprocos” ajustados según las condiciones comerciales de cada nación. Sin embargo, México y Canadá quedaron fuera de esta última medida.
De acuerdo con una hoja informativa de la Casa Blanca, la orden ejecutiva firmada este miércoles confirma que, bajo el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), los bienes seguirán con un arancel del 0%. En contraste, productos fuera del tratado estarán sujetos a un 25% y el sector energético enfrentará un 10%.
El anuncio deja en el aire el destino de los aranceles generales del 25% a México, que fueron presentados en febrero y pospuestos en dos ocasiones, con la posibilidad de entrar en vigor en abril. También persisten dudas sobre si el país será incluido en los nuevos impuestos a automóviles extranjeros, los cuales Trump declaró que se aplicarán desde la medianoche del viernes 4 de abril.
El expresidente justificó estas medidas como una estrategia para frenar lo que considera prácticas comerciales injustas y fortalecer la economía estadounidense. Como parte de la nueva política, China enfrentará un arancel del 34%, mientras que Brasil y Chile tendrán un 10% y la Unión Europea un 20%.
En un evento en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca, Trump enmarcó esta decisión en su discurso de campaña, asegurando que Estados Unidos ha sido víctima de abusos comerciales y prometiendo que su plan restaurará la competitividad del país. Afirmó que estas medidas buscan incentivar la manufactura nacional y presionar a otros países para atender sus demandas sobre migración y control del tráfico de drogas, especialmente del fentanilo.
El impacto de estos aranceles sigue siendo incierto, ya que el gobierno estadounidense mantiene abiertas negociaciones con sectores empresariales y líderes internacionales. La presión de distintos actores podría llevar a modificaciones en la política arancelaria en los próximos días, pues la administración de Trump ha señalado que está dispuesta a revisar ciertos casos conforme avancen las conversaciones.