
Quintana Roo continúa encabezando las estadísticas nacionales de VIH, al registrar 56.5 casos por cada 100 mil habitantes, cifra que supera ampliamente la media nacional, situada alrededor de los 20 casos por la misma proporción poblacional.
Ante este panorama, autoridades federales y estatales de salud implementaron una estrategia para garantizar que las personas migrantes con VIH puedan continuar sus tratamientos médicos sin interrupciones, independientemente del sistema de salud al que estén afiliadas en la entidad.
Edgar Mora, director municipal de Derechos Humanos y Grupos Prioritarios, explicó que durante una reciente reunión del Consejo Municipal de VIH, en la que participaron representantes del sector salud, epidemiología, organizaciones civiles y la Comisión de Derechos Humanos de Quintana Roo, se confirmó que el estado permanece en el primer lugar nacional en incidencia de VIH.
El funcionario señaló que el incremento sostenido de casos en Quintana Roo durante más de una década está relacionado principalmente con la movilidad interna de personas que llegan al estado en busca de mejores oportunidades laborales y de vida.
Indicó que muchos pacientes abandonan sus tratamientos al cambiar de residencia, por lo que el gobierno federal emitió nuevos lineamientos para que instituciones como el IMSS y el ISSSTE coordinen la continuidad de atención y suministro de medicamentos cuando los usuarios migren entre distintos sistemas de salud.
Asimismo, Mora subrayó la importancia de reforzar las campañas de prevención, detección oportuna y atención médica, especialmente entre jóvenes de nivel medio superior, ya que los casos de VIH se están presentando en edades cada vez más tempranas, entre los 17 y 18 años.



