La Conaie denuncia un “saqueo” al país con la entrega del campo Sacha a manos extranjeras

La Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (Conaie) denunció este lunes que el gobierno de Daniel Noboa consumó un “robo al país” al concesionar el campo petrolero Sacha, el más productivo de Ecuador, a un consorcio extranjero. El campo Sacha produce 77 mil barriles diarios y es clave para la economía nacional.
En un comunicado difundido en la red social X, la Conaie afirmó: “El gobierno de Daniel Noboa ha consumado un robo al país: entregó el campo petrolero Sacha, el más productivo del Ecuador, a manos extranjeras”. Según la organización, esta concesión generará pérdidas superiores a los 8 mil millones de dólares debido a un proceso “oscuro y sin transparencia” al ceder la explotación del recurso a Sinopetrol, un consorcio integrado por Petrolia Ecuador (subsidiaria de New Stratus Energy de Canadá) y Amodaimi Oil Company S.L. (de Sinopec, China).
Además, la Conaie subrayó que “Sacha ya no es del pueblo”, explicando que el 87.5% de las ganancias del campo se destinará a manos privadas, mientras que Ecuador solo recibirá un 12.5%. La organización criticó el impacto de esta decisión en el país, que enfrenta crisis, desempleo y hambre. “Este saqueo no es casualidad. Daniel Noboa está desesperado por recursos para usar el Estado con fines electorales y pretende hipotecar el futuro del país para mantenerse en el poder”, añadió el comunicado.
La Conaie calificó la concesión de “saqueo” y reafirmó su compromiso de no permitir que “sigan vendiendo el país mientras el pueblo paga las consecuencias”.
Por otro lado, la concesión de Sacha, con reservas de 350 millones de barriles, podría acarrear pérdidas de 1.044 millones de dólares, según la Asociación Nacional de Trabajadores de las Empresas de la Energía y el Petróleo (Antep).
Este pronunciamiento surge tras la filtración de un documento en redes sociales, aparentemente firmado electrónicamente por la ministra de Energía y Minas, Inés Manzano, relacionado con la concesión. Aunque Manzano negó haber firmado dicho documento, señaló que, de realizarse la concesión, sería “pensando en lo que necesitan los ecuatorianos: producción e inversión social”. Varios sectores en Ecuador se oponen a la privatización de los recursos naturales, especialmente tratándose de uno de los campos petroleros más rentables del país.