Detienen a 11 personas en Londres durante protestas simultáneas propalestinas y de extrema derecha

Al menos 11 personas fueron detenidas este sábado en Londres durante el desarrollo de dos grandes manifestaciones simultáneas: una convocada en apoyo a Palestina y otra organizada por sectores de extrema derecha. La jornada coincidió además con la final de la FA Cup de fútbol, lo que incrementó el despliegue de seguridad en la capital británica.
La Policía Metropolitana de Londres informó que hasta las 13:00 horas se habían registrado 11 arrestos por diferentes infracciones, aunque ambas movilizaciones continuaban desarrollándose dentro de los recorridos previstos. Para garantizar el orden público, se desplegaron alrededor de 4,000 agentes en distintos puntos de la ciudad.
Una de las marchas fue encabezada por el político de ultraderecha Tommy Robinson, quien convocó a miles de seguidores bajo el lema “Unamos el Reino”, con un recorrido entre Kingsway y la plaza del Parlamento. Muchos de los asistentes llegaron desde otras regiones del país.
Durante su intervención, Robinson llamó a la movilización política y advirtió sobre lo que describió como una “batalla por el futuro del Reino Unido” en el contexto electoral. Sus declaraciones se enmarcan en un discurso crítico hacia la inmigración y las políticas del Gobierno laborista.
En paralelo, decenas de miles de personas participaron en la marcha propalestina con motivo del Día de la Nakba, que recuerda el desplazamiento de la población palestina tras la creación del Estado de Israel. Los organizadores estimaron una asistencia de alrededor de 250,000 personas.
En el cierre de la movilización, el exlíder laborista Jeremy Corbyn defendió el carácter pacífico de la protesta y negó que existan expresiones de antisemitismo dentro de la misma. También subrayó la participación de personas judías y llamó a la convivencia y al respeto entre comunidades.
Corbyn también criticó a la extrema derecha, a la que acusó de promover divisiones sociales, y planteó la necesidad de cambios en las políticas económicas y sociales del Reino Unido. Asimismo, hizo referencia a la situación del primer ministro Keir Starmer, señalando la tensión política en el gobierno.
Por su parte, el ministro de Justicia, David Lammy, advirtió que las autoridades actuarán con rapidez en caso de que se registre violencia durante las protestas. También condenó la manifestación de extrema derecha, a la que acusó de fomentar el odio y la división, aunque reiteró que el derecho a la protesta pacífica será protegido.



