
Unicef advirtió que los ataques israelíes en Líbano han generado un desplazamiento constante de niños: cada cinco segundos un menor debe abandonar su hogar, lo que equivale a un promedio de 19 mil diarios, “cientos de autobuses escolares llenos de menores que huyen para salvar la vidas cada 24 horas”.
Desde que comenzó la ofensiva contra Hezbollah en el marco de la guerra con Irán, al menos 121 niños han muerto y 399 han resultado heridos. “La infancia está pagando el precio más alto de este conflicto”, señaló el representante de Unicef en Líbano, Marcoluigi Corsi.
“En sólo tres semanas, más de 370 mil niños y niñas han sido obligados a abandonar sus hogares en ese país”, añadió, lamentando que “la velocidad y la magnitud del desplazamiento sean abrumadoras”.
Más de un millón de personas se han visto forzadas a huir, muchas en múltiples ocasiones debido a las operaciones israelíes, que incluyen una nueva invasión terrestre.
Impacto prolongado
Corsi subrayó que “se trata de un desplazamiento masivo, repentino y caótico, que separa a las familias y vacía comunidades enteras, con consecuencias que se prolongarán mucho después de que cese la violencia”, y agregó que “el agotamiento mental y emocional que soporta la infancia en Líbano es devastador”.
Los bombardeos y desplazamientos intensifican las “heridas sicológicas” de los menores y generan un temor que “afianza el miedo y amenaza con causar daños emocionales graves y duraderos”, alertó el funcionario.
Por su parte, la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) indicó que más de un millón de personas en Líbano han sido obligadas a huir de sus hogares, advirtiendo sobre “una crisis humanitaria cada vez más profunda”. Los desplazados representan aproximadamente uno de cada cinco residentes del país.
La situación se extiende desde el sur y el valle de la Becá hasta Beirut y el norte, con un aumento constante de personas desplazadas. Los recientes ataques israelíes alcanzaron incluso el centro de Beirut, incluyendo zonas densamente pobladas, una de las cuales quedó “a tan sólo una manzana de una escuela que albergaba a familias desplazadas”. Esto ha generado un miedo constante entre la población civil.
En los refugios colectivos, las condiciones de vida se vuelven cada vez más precarias. “Muchas familias desplazadas se refugian en espacios informales, hacinados e inseguros, como edificios sin terminar, espacios públicos o incluso vehículos (…) Los servicios de los que depende la infancia para sobrevivir y construir su futuro están gravemente interrumpidos”, explicó Corsi, denunciando además los ataques contra infraestructuras esenciales como hospitales, puentes y sistemas de agua.
Corsi agregó que “la ayuda humanitaria por sí sola no puede resolver esta crisis”, mientras que la capacidad de respuesta de Unicef “está gravemente limitada por los ataques reiterados contra personal sanitario y de emergencia, y miles de familias siguen aisladas en zonas que son de difícil acceso por motivos de seguridad y falta de transporte”.
El gobierno libanés elevó recientemente a 1.142 los muertos y a 3.315 los heridos debido a los ataques israelíes contra su territorio desde principios de marzo, días después de que Israel, junto a Estados Unidos, lanzara la ofensiva contra Irán.



